La importancia del tercer jueves de noviembre

Nov 12, 2021
 
 
La inquietante fluidez del tiempo y la fragilidad de nuestras vidas...ante las Nuevas Tecnologías.
 
No todos los días son iguales si uno tiene la costumbre de ejercitar su memoria. Y los periodistas tenemos como rutina el recuerdo, no solo como el despertador del tiempo para alentarnos sobre fechas especiales, sino como medida de comparación sobre hechos y costumbres de la sociedad.
 
Con estos detalles in mente se nos ocurrió la idea de hacer un ejercicio de memoria y pensar ápside qué manera influyó en nuestra vida un día determinado. No sé el por qué de la respuesta inmediata - poniendo en juego el sistema de sinápsis - se formó de inmediato en nuestro recuerdo una especial preferencia por el día jueves, por lo que recurrimos a la memoria y al archivo para saber qué había pasado en noviembre un día jueves. La sorpresa fué increíble: la búsqueda, como dándole la razón a quienes sostienen que Google tiene hasta nuestro subconsciente registrado, fué que encontramos dos hechos claves para el mismo día jueves. 
 
Y ambos con sobrados recuerdos de nuestra debilidad: la primera se relaciona con la obsesión que nos depara una de la materia del desarrollo humano: la filosofía. El tercer día jueves de noviembre fué instituído por la Unesco como la jornada anual para celebrar esta materia que arrastra la llave del conocimiento de Occidente. El tema es increíblemente bello, pero tal vez insoportablemente insufrible para quienes desean mas allá de nuestra compañia, solo nuestra atención despreocupada.
Saint Germain des Pres Foto Wikimedia  Commons

El segundo encuentro con el día jueves, es mas amable: ese día fue elegido por los viñateros de la región de Beaujolais para celebrar todos los años el Dia del Beaujolais Nouveau. Esto si entusiasma. En realidad la celebración del Dia del Beaujolais Nouveau - que se respeta en todo el mundo - fue el principio del Marketing del vino que, imitando a los franceses, instituyeron un día para festejar una uva determinada. Por ejemplo, el Día o la Semana (ya que estamos) del Malbec. 

Recuerdo con gran nostalgia un Dia del Beaujolais Nouveau transcurrido en París hace algunos años, y haber pedido en un restaurante del Barrio de Saint Germain des Pres (atención, no del club de Messi, sino del Barrio baluarte de la cultura parisina. Nada que ver con el Parque de los Príncipes) una botella de Beaujolais que se celebraba ese día. Era la primera vez en mi vida que probaba ese vino liviano que en realidad no merecería el recuerdo, sino fuera por el hecho del despligue universal de prensa para vender en un día toda la cosecha de un vinito nada mas que amable. 
 
Quise cerrar la búsqueda para escribir esta nota; ya tenía dos motivos para referirme al día jueves, casualmente al tercer jueves de noviembre, con dos temas centrales y cercanos a nuestros recuerdos mas amable (el vino) y nuestras preferencias filosóficas. Sin embargo, como una inquietante reafirmación del poder de los algoritmos de Google, la pantalla de mi notebook se estremeció (o me pareció nomás) con una frase rotunda
 
El hombre que fué jueves.
 
Este es un libro de Gilbert Keith Chesterton, un brillante escritor y periodista católico del Siglo XX. En el fondo, la obra es una inquietante pregunta a Dios sobre el contrasentido de la Fe y los resultados que la realidad nos muestra todos los días, en un mundo convulsionado por el "tener", mas que por el "creer" en las intenciones Divinas. 
 
Es mucho.
 
Cerré la notebook, y acá estoy. Me sumerjo con resignación en la liviandad de las noticias, y los hábitos y vulgaridad de las expresiones de animadores desapacionadamente dispuestos a entretenernos a cualquier precio. De algo sin embargo quedé satisfecho: el comprobar que si usted juega con frecuencia  buscando cosas que le interesan en Internet, hasta sus sueños quedan grabados. 

Ricardo Eulogio Brizuela
 
Editado en los Estudios de la Dirección de Diario del Vino de Buenos Aires, Argentina.  
 
 
Ultima vez modificado Miércoles, 17 Noviembre 2021 10:06