Diario del Vino

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El crítico James Suckling, como lo hace anualmente, presentó su listado de los cien mejores vinos argentinos esta vez bajo el título de Vinos extremos. Nos interesa destacar antes de abordar algunos de los primeras etiquetas preferidas por el crítico, ciertos conceptos sobresalientes sobre esta cata.

Con seguridad un párrafo del informe de JS que nos llamó la atención. Dice textualmente: “Argentina continúa lidiando con su papel (particularmente en los Estados Unidos) como un proveedor clave de vino barato, en su mayoría malbec. La brecha entre los vinos sobresalientes y los pobres sigue creciendo cada año, ya que los productores de vino argentinos se ven obligados a bajar los precios, lo que hace casi imposible para algunos hacer vinos sabrosos o incluso apetecibles” y concluye con esta lapidaria frase: La producción de botellas atractivas y hermosamente etiquetadas para supermercados o cadenas de restaurantes llenas de vino pobre no favorece a nadie, especialmente a las bodegas argentinas. Pero el negocio es negocio para algunos enólogos y comerciantes de vino. Tienen pocas opciones. 

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Afortunadamente es la excepción, sugerimos nosotros comentando esta nota, pero lamentablemente sí, los vinos nacionales están saturados de presiones que – lejos – se ubican más allá de sus espacios de libertad para producir con normalidad. Las motivaciones no son obviamente de nuestro interés, por lo menos en esta nota, comentarlas. 

Alex VigilRespecto al primer lugar en el listado, el puesto se reitera una presencia obligada por “prepotencia de trabajo y calidad”, como diría de situaciones así un destacado pensador argentino.Y de inmediato reasume esta posición un vino de Catena Zapata, la indiscutida hacedora de mayor calidad en vino del país, y por nuestra cuenta afirmamos del Cono sur de America.

La nota de cata de James Suckling para el vino Catena Zapata Malbec Mendoza Adrianna Vineyard River Stones 2017 Puntuación 100 puntos, sostiene:

Increíbles aromas a moras, piedras calientes, tierra húmeda y flores. Con cuerpo, flota en el paladar con taninos ultra finos que se funden en el vino. Magnífico, largo final de sutiles frutas y sutilezas definidas en el terruño. Prueba en 2022, pero ya es un sueño para degustar.

Desde Ensenada, Baja California, México, vaya nuestras felicitaciones para Don Nicolás Catena Zapata y su enólogo Alejandro Vigil (imagen arriba). Ver Web de la Empresa Catena Zapata

Equipo de #Diario del Vino. Dirección, Redacción y Departamenteo de Arte.

 

Como complemento de nuestra nota sobre el vino Pionero de Familia Bemberg con motivo de su excelente puntuación del crítico James Suckling, incorpramos hoy a nuestra sección El Hacedor y su vino al enólogo argentino Daniel Pi. Este material en futuro próximo será ampliado con referencias detalladas de trabajos de estos especialistas, y difundido también por  otras plataformas, como libros y revistas on line, a fin de que las enseñanzas que dejan estos maestros de la vitivinicultura, sean aprovechadas por los jóvenes estudiantes de la actualidad en Universidades e Institutos. Alguna de estas notas - caso Amado Garza de México - ya cosechan 20.000 lecturas, como pueden comprobar en la Home de nuestro portal

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En una nota del Diario La Nación de Buenos Aires, Daniel Pi señalaba al cronista que su país, Argentina, aún busca su identidad en vino. Esto ocurría en el año 2017, cuando el crítico Tim Atkin lo calificó como "Mejor Enólogo del año". Curiosamente, James Suckling al presentar la nota de los 100 mejores vinos de Argentina dos años después, sostiene que "han pasado los años de prueba del malbec" , reafirmando así la apreciación de Pi en el artículo del medio de Buenos Aires. 

Daniel Pi tiene mas de 30 años de experiencia en la profesión y hay detalles de su carrera que tienen mucho que ver con la historia misma de la vitivinicultura en Argentina y su vinculacion con el Malbec francés (Cote Noir). Una de esas experiencias es el origen de sus estudios superiores. Obtuvo su título de Licenciado en Enología en la Facultad Tecnológica de Enología de la Universidad de Don Bosco. Daniel PiPionero

Analizar la personalidad de nuestro personaje es arriesgado. Daniel Pi tiene arrebatos creativos multiplicados por un extaordinario anticipo de la tecnología moderna: es un brillante comunicador y un excelente motivador generador de ideas que en tiempo de las redes sociales le tiende un puente de plata hacia los "amantes del vino". 

Un par de detalles le aseguran esta clasificación que lo distingue de entre un selecto grupo de enólogos (Argentina es uno de los países dedicados a la vitivinicultura, con mayor cantidad de brillantes profesionales en ocupaciones relacionados con la agricultura en general y la enología en particular. El Instituto del que procede su nivel universitario es  una entidad de claro lineamiento progresista y pionera de las ciencias vinculadas a las explotaciones primarias. El solo nombre de Don Bosco evoca sueños de potencialidades dormidas que solo el conocimiento despierta). 

Su actividad, la de Daniel Pi, está marcada por acciones de alta creatividad. (¿Alguien mas que se llamara Pi y no fuera Daniel, asociaria su apellido con Pitágoras... y con humor?): ¿Quien se hubiera imaginado la ampliación de las fronteras vitivinícolas de su país, teniendo un rico territorio para la vitivinicultura a lo largo de mas de 3.000 kilómetros junto a la cordillera de Los Andes? Sin embargo, uniendo no solo sus conocimiento de enólogo sino otras inquietudes y sapiencias aliadas descubrió el secreto de territorios diferentes, que como en un tango (al fin argentino) los encontró  "junto al mar", cerca del recurso turístico mayor de Argentina: Mar del Plata. Así nació su visión - al estilo Don Bosco - de unir la producción con el mercado, no solo del vino sino del enoturismo. 

Volveremos con otra nota de este tipo, tal vez con el mismo protagonista, muy pronto. 

Ensenada, Baja California, México

RB

 

 

James Suckling vuelve a sorprendernos este año con los vinos de Argentina. El crítico de moda que prueba sus fuerzas y conocimientos recorriendo el planeta con miles de horas de vuelo,arrastrando a su equipo de cata, gerentes de producción, cámaras y utileros (¿por que no?) recorriendo viñedos de todo el mundo (aunque aún esperamos los de China James, sería revelador), prepara al mismo tiempo las presentaciones en San Francisco, Miami, Nueva York, para recalar finalmente en su cuartel general de Hong Kong. Sin embargo, un sitio preferencial y un tiempo primero lo destina a su visita anual a Argentina. Y ahora es cuando nos presenta su cata que ha denominado este año "vinos extremos" de ese país. Y vaya si son extremos y novedosos este año. En principio James reconoce que Argentina define mejor sus vinos. Asegura que pasaron los tiempos de prueba del malbec, para saber ya cuáles malbec esperan los aficionados al buen gusto de los enólogos argentinos. Y aquí están los cien vinos clasificados de mayor a menor; vale decir, del mayor puntaje (100) a los menores. Sin embargo, nosotros decidimos presentarles no el primero que en Argentina siempre es previsible, sino una novedad de peso: entre los primeros puestos (digamos ya en el cuarto) con 98 puntos (casi la excelencia total) irrumpe un nuevo actor. 

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Nada mas y nada menos que la Bodega de la Familia Bemberg. Ahí vamos para contarles algo sobre esta irrupción particular. El apellido Bemberg tiene una especial raigambre en el país del "fin del mundo", con una historia de posicionamientos férreos en primeros puestos y dominio absoluto de sus capacidades operativas, tecnológicas y financieras. Hasta hace muy poco tiempo eran los líderes absolutos en mercados de estas tierras de la Cerveza. Y sus etiquetas fueron favorecidas por el fervor masivo  que les hizo construir un modelo especial de empresa. Imprevistamente, o casi, la Familia Bemberg decidió desprenderse de su valioso sello para venderle todo lo "alambrado y plantado" a la competencia de Brasil. Hay que tener agallas para hacerlo ¿no?.

Y decidieron no probar suerte, sino probarse (solidarios y en Familia) en el casi rocambolesco territorio del vino argentino. Tienen experiencia de mercados y no carecen de experiencia en bodegas, aunque limitadas (por ahora). Sin embargo, con una compra excepcional de plantaciones (mas de 3000 Daniel Pihectáreas de viñedos, bodegas, instalaciones, etc.) y captando lo mejor de la enología con el mejor, están decididos a dar pelea en la cúspide, y solo en la cúspide. Así se instalaron en un territorio de privilegio: Gualtallary, en Mendoza. La crema del malbec se encuentra en esos dominios. Ellos también. Y el resultado - por ahora - son los 98 puntos de James Suckling a su vino Cosecha 2014 de su etiqueta Pionero.

Esto los ubica en el cuarto puesto de la lista de 100, a solo dos puntos del 100/100 que detenta con fé Nicolás Catena Zapata en el primer puesto. Previsibilidad absoluta: Catena hace buenos vinos y tiene historias como ésta: fué el descubridor de Gualtallary. Pero le prometimos primero hablar de Familia Bemberg y eso haremos. En sus notas de cata, sobre el vino Pionero, JS asegura: 

Fabulosos aromas de flores, frutas oscuras y champiñones con tierra húmeda y tabaco dulce. Siempre tan sutil. Cuerpo completo, con tanta delicadeza y refinamiento. 
El cedro y el ligero carácter de sándalo resaltan la sutil fruta. En boca acariciando. Todo está resuelto y hermoso en este vino. 76% de malbec, 17% de cabernet
sauvignon y 7% de cabernet franc. Bebe y disfruta esto ahora o mantenlo en tu bodega.

Para finalizar esta nota, que esperamos podamos ampliarla en el futuro, solo vamos a agregar que le hemos escuchado algunas definiciones al chief winemaker de Familia Bemberg, Daniel Pi (uno de los grandes enólogos argentinos. Foto de la derecha)): "Esta bodega no va a ser una gran bodega: será solo una bodega a escala humana, pero ha de ser la mejor bodega, como la que cualquiera de nosotros desearíamos tener, una "casa" para absorber la energía de la Familia Bemberg (como pretende la Familia misma) y una fina realización de la que la vitivinicultura argentina estará orgullosa".