Servicio: Comercialización, cuidado y atención al vino en punto de venta.

Mar 16, 2019

Comercialización: Drama en las góndolas. Arte Diario del Vino

La globalización en la venta de vino fino plantea problermas que los productores deberán afrontar responsablemente. La presentación de este problema tiene una sola víctima: el consumidor. Sobre todo si ese consumidor pertenece a este segmento que llamamos con muicho respeto "amantes del vino". En este punto conviene aclarar la "infidelidad" clásica del amante del vino. Incorporadoi a estas filas, este consumidor se transforma en un obsesivo perseguidor de etiquetas, por recomendación, lecturas, sugerencia, publicidad, promociones y las mil y una treta que lo acecha en la oferta para ganarse las simpatías aunque mas no sea con una botella en la vida. Sin embargo, este interés que allana la venta de las bodegas puede transformarse en una trampa casi nunca intencional, pero sí por falta de cuidado o conocimientos sobre la evolución del vino en botellas. Este es uno de esos casos.  

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El vino que ilustra la protada de nuestra nota, es un producto de una buena y experimentada bodega de Ribera del Duero. Justamente esta DO de España, 2da en importancia de ese país, tiene un permanente sistema de comunicación con "amantes del vino" del mundo que facilita el trabajo de venta impactado con su servicio de marketing en forma permanente. México, este es el caso, es uno de los mejores clientes de buenos vinos y recibe con agrado las ofertas. A esto se suma la diversidad de canales para el transporte y los diferentes puntos de venta - por ejemplo de grandes superficies - que avierten  la importancia del vino como "mercadería" y despliegan el uso de sus estantería para acoger al vino y mostrarlo. 

Y es aquí es donde comienza en muchos casos la indeseada molestia para el comprador. Las botellas viajan 9 mil kilómetros, son mantenidas en depósitos en puertos, trasladadas a destino intermedio por empresas distribuidoras, para finalmente llegar a las estanterías de "grandes superficie" para exhibirse y reclamar la atención de los compradores, desde estantes en los que comparten espacio con similares productos de viñedos tan distantes como los de España. Y aquí se produce el "milagro" de una transformación del vino en otro objeto de venta sin preocupación ni cuidado. 

Son muy pocos los exhibidores/vendedores que disponen de plataformas adecuadas para mostrar el vino... que es ni mas ni menos que las botellas acostadas, en la misma forma que transcurrió en la bodega de origen su maduración. Una sola gran operadora de venta en México dispone de los excelente cajones donde muestran eficientemente el vino en la forma correcta. El resto - los supermercados comunes, digámoslo, por mas importante que fueran muestras sus botellas paradas sin concesiones a las dificultades que esto produce en el vino. De tal forma, la venta en muchos casos no tiene la fluidez que facilita la rotación de las botellas. Así comienza a actuar la vunerabilidad del vino empezando por la alteracioón del corcho. Este cierre de tal forma, pierde contacto con el vino. Como resultado se va secando y su deterioro total produce el indeseable efecto de la trituración del tapón, siendo el corcho desarmado en pequeños trozos por la penetración del sacacorchos. Ocurre entonces lo que refleja la imagen 

En el mejor de los casos, el saca-corchos extrae la mitad de este tapón y la otra mitad queda en el cogote de la botella impidiendo el paso del vino a la copa o el decantador. Y así se completa el daño para el "amante del vino" que solo se da cuenta de este problema que presenta el vino elegido, solo al llegar el momento de abrir su botella tal vez para un imaginado homenaje a alguien. 

Y al impacto emocional por frustración, el comprador debe contabilizar la pérdida monetaria por el precio de esa compra. En el caso que señala la imagen, el valor de ese vino no baja de los 20 euros. Es decir, en México se trata de mas de $ 500. El reclamo a la empresa vendedora puede ser exitoso... siempre que haya guardado el ticket. Pero el retorno para el reclamo se suma entonces imponiendo un costo extra (taxi, nafta o cualquier acceso al punto de venta desde su domicilio - en el mejor de los casos - aumentaría no menos de $ 250... Así, un descuido en la atención que debía tener el vendedor, seguro acarreará otros gastos motivados por su curiosidad de "amante del vino". 

En realidad el gasto señalado no recompensa de ninguna manera una devolución del dinero. Y estamos hablando de un accidente en la elección de la posición de la botella en el salón de exhibición. Si el error proviniera de otro motivo, como la infestación del vino por un problema de "tetraclorofenol" (que también podría sumar al inconveniente del vino parado, sería una devastadora experiencia para nuestro amigo "amante del vino". 

Nota importante: Diario del Vino envió esta información y reclamo a la Bodega involucrada de la DO Ribera del Duero sin que recibiéramos respuesta.

Saludos, y hasta la próxima. RB

 

 

Ultima vez modificado Domingo, 17 Marzo 2019 22:24