Los gustos del vino, y China y su propia historia.

Nov 09, 2018

Imagen: Rio Amarillo en la Provincia de Henan de China. Este rio también se llama, Rio Madre de Civilizaciones 

Las notas, noticias, documentos, análisis, resúmenes, y toda publicación que aparezca día con día en cualquier lugar del mundo tiene en los archivos de nuestro #DiariodelVino un lugar expectante de referente, consulta, análisis o, simplemente documentación sobre la actividad del hombre desde el inicio de las civilizaciones hasta el presente. Ese es el valor vertebral de nuestras crónicas: una síntesis del pensamiento humano sobre diferentes temas, en especial aquellos ligados con nuestra pasión o eje de nuestra existencia periodística: el vino.

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En esta línea de aprendizaje permanente, nos mantenemos atentos a las publicaciones todos los días. Por ejemplo, la CNN acaba de publicar una información sobre un descubrimiento de ciertos residuos aparentemente de vino en vasijas encontradas en China que datan de 2.000 años de antigüedad. Pareciera que los análisis dieron como resultado la presencia de alcohol en las paredes de barro y arriesgan que pertenecen a restos de vino. Sostienen que esa muestra fue obtenida en excavaciones de la provincia de Henan , próxima al curso del Rio Amarillo.

Sin duda hay una relación histórica de valor: El Rio Amarillo, también denominado Rio Madre de Civilizaciones, fue generador de varias de ellas sucesivamente, y en períodos éstas coincidieron con el desarrollo del pensamiento en otras zonas del mundo como la griega, en las que sus propios pensadores , adquirieron gran renombre en la historia Universal: Sócrates, Platón, Aristóteles, junto a judíos e intelectuales de India transitaron por el mismo segmento de la Historia influyendo con el tiempo en el pensamiento Universal. En segmentos de esos períodos - por ejemplo - Confucio habitó la provincia de Shandong regada por el Rio Amarillo.

Por eso la relación actual de China es positiva con respecto a la imitación de la producción Occidental de vino, y seguramente justifica el interés actual de generaciones que reflotan esa presencia milenaria de la bebida en su propia tierra. En alguna nota he relatado también los logros de esta actitud china, en comentarios que compartimos hace década y media, con enólogos de Chile. "Lo extraño hubiera sido que nos hubieran querido imponer sus vinos representativos", me dijo alguna vez uno de ellos sonriendo, pensando en aquellos productos - con harta presencia de reptiles -  sonriendo intencionadamente ante la imagen.

Por ello, este descubrimiento de la nueva arqueología molecular aplicada a los restos orgánicos en yacimientos antiquísimos (ahora en China y antes en otras regiones de Europa y Medio Oriente) es seguramente el camino que nos conducirá a un mayor conocimiento de nuestra bebida universal.

Sin embargo, este cada vez más avanzada conocimiento de los orígenes del vino, no debe inhibir a la industria occidental para avanzar sobre la elaboración de buen vino, incluso pensando en un nuevo amante del vino, cuyos gustos no son conservadores ni estáticas en la satisfacción de sus sentidos. Esa tarea es propia de la enología, pero es muy pobre en realidad en resultados, incluso considerando en barreras que esos creadores encuentran en sectores administrativos o de control de la industria. Solo hay que recordar las dificultades del vino azul en su propio país (España) para ser admitido. La reacción de Estados Unidos colaboró en la superación de este problema puntual y le dio a la industria otro aporte que la diferencia del resto de la vitivinicultura mundial gracias a la mente creadora que caracteriza a los americanos.

No hay dudas que el futuro estará influenciado por ellos, por un cálculo simplista: la maquinaria que implica la producción, el consumo y las ciencias del marketing moderno creará tendencias especiales a las que será muy difícil ignorar.

Y además, la standarización de un pensamiento híbrido, y una evaluación con palabras y expresiones de retórica hueca más cerca de la poesía y el ocultismo que de la valorización real de las virtudes de un buen vino, a la que se han acostumbrado algunos profesionales enólogos con muy poc sentido creativo, será uno de los factores preponderantes. Un paso hacia esta concepción provocará con seguridad que muchos indecisos, en diferentes mercados, se pronuncien por el atractivo de otras bebidas. .

Hasta la próxima.

Ricardo Brizuela

 

 

 

 

 

Ultima vez modificado Domingo, 11 Noviembre 2018 01:37