La Cerveza tiene su historia.

Ago 15, 2018

PRIMERA NOTA

La cerveza es una de las dos bebidas milenarias que han sacudido a la humanidad y que hoy se hace imprescindible honrarlas por lo que trasciende de historia y cultura de los pueblos.

Si pasó en la vida, pasa en #DiariodelVino
The Responsible Wine Consumer

En torno a este concepto, es imprescindible ciertas libertades con respecto a tiempo y espacio, que demuestran finalmente que todo está relacionado con todo, y que el hombre y su cultura no es mas que una resultante de hechos encadendos. Por ejemplo, esta ilustración con que presentamos la nota paraciera  solo un dato de interés turístico. Sin embargo, citar a Bruselas, su museo de la cerveza y la difusión de esta bebida en Europa, refleja una de las partes fundamentales en la historia de la humanidad en que las dos bebidas mayores (vino y cerveza) se unen en el escenario mayor de Occidente. 

El gran fundador de la Europa actual gobernó el Imperio Sacro y se llamó Charlemagne (Carlos Magno) o Karlus (en latín),  fué investido como Emprerador en Roma el 25 de diciembre del año 800. De esta forma Charlemagne anexó bajo su reinado un territorio en el corzón de lo que es actualmente Europa, luchando contra sajones, musulmanes y eslavos y el asedio en retaguradia de los vascuences, tuvo la gran visión de constituir un centro de Poder que se extendió con el nombre de Sacro Imperio Romano Germánico, aliado a la Iglesia Católica bajo el amparo del Papa León III. 

Mas allá de referencia políticas y alianzas, Charles Mago construyó un visión de sociedad que movilizó un modelo similar al Imperio Romano de movilidad armada permanente  y difusión consecuente de actividades generadoras de proyecciones económicas que perduran en el tiempo. En un plao de anécdota, le dió a la producción del vino una consistencia y organización que impulso - lo mismo que su modelo - el crecimiento de la vid en todo el territorio, reglamentando incluso hasta el uso de barricas y la construcción de las mismas para transporte y guarda, e impulsó la elaboración de cerveza imponiendo su consumo como alimento y sustituto del agua contaminada. En ambas producciones -vino y cerveza - se destacó él mismo como bodeguero, amante del consumo de ambas bebidas. 

Las dos actividades dejaron huellas: respecto al vino en Bourgogne quedó como monumento a su memoria la famosa Colina de Corton-Charlemagne, hoy una de las prestigiosas Denominaciones de Origen francesas. De tan solo 11 hectáreas la tierra que le perteneció al Emperador, su vino blanco es chardonnay equiparable en prestigio a la ponderable y emblemática Romanee Conti, e incluso, con ella integra el único dueto en Europa que solo produce Gran Cru. En cuanto a la Cerveza, el emperador encontró en ella un gran recurso como alimento y líquido para apagar la sed, en la suplantación del agua altamente contaminada que atravesaban los campos de la Europa en guerra permanente. La ciencia confirmó posteriormente la similtud de las propiedad de la cerveza como alimento, equiparable al pan;  y de esa seguridad provinieron luego la actividad que hacía de los conventos trapenses, las "fábricas" naturales de este producto para el reparto a la población y los soldados.  

Como resultado, la región germánica es hoy uno de los monumentos a esa bebida. Esta es la explicación del por qué del Museo de la Cerveza en Bruselas, ciudad en la que se disfruta las variedades mas insólitas de esta bebida, y donde además del chocolate, la bebida tiene un baluarte central. Y también es la razón por la cual el Festival mayor de la Cerveza se llama Oktober Fest y todos los años se lleva a cabo en Alemania. 

Pero, amigos mios, esta es solo una introducción a la historia de la cerveza. Esta comienza 10 mil años antes de Carlomagno. Vayamos por parte. Hasta aquí la primera nota: Desarrollaremos varias mas, para mostrarles que, el vino y la cerveza, están emparentadas en el tiempo. 

Ricardo Brizuela

 

Ultima vez modificado Viernes, 17 Agosto 2018 17:11