Imagen captura de pantalla de France 24.

El lunes ppdo. Francia despidió a su ex presidente Jacques Chirac con una cadena de ceremonias que concluyeron en la  Iglesia de Saint-Sulpice, en el centro de París, al que asistieron autoridades de países como Vladimir Putin de Rusia; el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton, el excanciller alemán Gerhard Schröder y el rey Abdalá II de Jordania. Finalmente, los restos de Chirac fueron trasladados al cementerio de Montmartre, donde recibieron sepultura. //  Monday ppdo. France dismissed its former president Jacques Chirac with a chain of ceremonies that concluded in the Church of Saint-Sulpice, in central Paris, attended by authorities from countries such as Vladimir Putin of Russia; former US President Bill Clinton, former German Chancellor Gerhard Schröder and King Abdullah II of Jordan. Finally, the remains of Chirac were transferred to the cemetery of Montmartre, where they were buried.

 

Las Imágenes y las emociones. 

Boremboin
El argentino Daniel Barenboim, ejecutó Impromptu op.142 Nº 2, de Schubert. Pedido especial del Presidente francés.

Honores a Chirac

Previamente en el patio del Monumento a los Inválidos, cerca de la tumba de Napoleón, el féretro de Chirac.
Despedida de Macro a ChirakReflexiones: Un hombre, la historia, la soledad, las circunstancias...

franceses

Temprano los franceses cubrieron los espacios públicos para asistir a la ceremonia de despedida de su ex presidente. 

Puerta al Sena

 La Puerta Sur sobre el Rio Sena tuvo incesante tránsito de pueblo antes del comienzo de las ceremonias.

.Pantalla

Pantallas gigantes estratégicamente ubicadas llevaron la ceremonia a la consternada multitud

Montmartre

Finalmente, Montparnasse, para el adiós definitivo: "Adieu, Monsieur le President, et mercí"

Editado en la Redacción de Diario del Vino de Ensenada, Estado de Baja California, México.


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Leemos Le Point de ayer y una duda se instala sobre la humana tendencia a la idealización de los acontecimientos que pasan a mas de 9 mil kilómetros de distancia. Esto, la foto, pasó ayer y la imagen es icónica:el célebre Arco de Triunfo parisino es el escenario de la multitudinaria celebración del título de Campeones Mundiales. Sin embargo, lo que sería natural, es decir, las celebraciones, los gritos, las banderas, la Marsellesa, le bleu como color de una nación entera, se desmorona un poco ante la realidad de la condición humana. 

En la misma edición hay otro artículo que denuncia violaciones de desprevenidas mujeres que presenciaban el desmadre jubiloso. En realida hasta hace unas horas todos estábamos admirando dos cosas de Francia. Una la impecable victoria sobre Croacia con un juego agresivo dinámico y vistoso. Y la otra, la disciplina de una tribuna que alentaba a su equipo pero sin caer en los descontrolados excesos de las multitudes. Hoy los títulos son los mismos, pero el criterio del análisis del acontecimiento, se opaca sensiblemente con informaciones que muchas hubiéramos querido que no fuera nada mas que sobresaltos de actitudes antisociales, reprochables y lejos del cuadro de integración de colores de piel que inundó las pantallas y las redes, pero no realidades concretas como la misma Le Point confirma. En Twitter, muchas mujeres informaron haber sido víctimas de agresión sexual mientras celebraban la victoria de los Blues en la calle, dice el articulista, ocupando el encabezado con la msima imagen que presentamos en esta nota. Mientras cientos de miles de partidarios franceses irrumpieron en las calles para celebrar la victoria de los Blues en la Copa del Mundo de la noche del domingo, varias mujeres dijeron que fueron atacadas sexualmente. Desde entonces, los informes de acoso sexual se han multiplicado. 



El otro tema de discusión del día después, proviene para la misma prensa parisina de las palabras de Didier Deschamps, ex jugador y actual entrenador de la Selección que ganó la copa.Deschamps, eufórico, reclamó la atención de  Francia para la Selección de ese país. Es decir, para que se entienda con claridad, esta misma victoria que ayudó a la unión en el festejo de toda una nación, está generando reacciones de este tipo, en la que autoritariamente se intenta el desplazamiento del interés de una selección de clubes, a la propiedad de la escuadra de parte del  estado mismo. Un claro mensaje de supremacía intolerante, sin dudas, que es rechazado por amplio sectores del deporte y la sociedad con una comprometedora pregunta. ¿Que pasaría en el próximo mundial si la escuadra triunfante fuera la del Estado árabe de Qatar y el mismo emirato evaluara esta posibilidad para su equipo? Razonable sobresalto para una democracia surgida de un movimiento cuyo nacimiento coincide muchos siglos después, con un acontecimiento deportivo que deposita una supremacía por el manejo de un balón transformando los valores de igualdad, libertad y equidad proclamados entonces. Sin duda, temas controversiales sobre una sociedad que nos hubiera gustado observarla en la corrección y defensa de otros valores, en las distancia de miles de kilómetros. RB