Chile: Cepas europeas enriquecen vitivinicultura, preparando el Gran País del Vino. 2da. Nota

Feb 23, 2018

Imagen: Foto del autor. El Valle del Lot, columna vertebral de los viñedos de Cahors, en el que reina la uva Cote Noir, primitivo nombre con el que entró a Chile introducido por los enólogos contratados por empresarios chilenos, y que luego pasó a Argentina, denominándose allí Malbec o Malbek. Precisamente el color negro que promociona hoy Cahors, proviene del tanino que contiene la Cote y el Malbec (similar al Tannat), lo que hacía de la producción un vino especial para largos viajes hacia puertos extranjeros, bajando por el Rio Garona (Garonne) hacia el Atlántico, en un recorrido que transcurrió en la Edad Media. Cahors, el pequeño pueblo del que hablamos, tiene sin embargo una riquísima historia de competencia entre su pares, como Bordeaux y Borgoña.. Era un gran centro financiero, e incluso las finanzas tuvieron su apogeo con la creación de monedas.  En otro orden, la construcción de un puente, el único que queda en pié desde la edad media, que era toda una fortaleza en medio del Rio Lot y que después perteneció para unir el camino a Santiago de Compostela. En la actualidad uno de los mas famosos enólogos del mudno, Michel Rolland, que también opera en Latinoamérica, asesora aquí a una empresa vinificando las uvas negras con un resultado de asombrosa calidad. 

Escribe Ricardo Brizuela

En nuestra anterior nota titulada "Cómo Chile salvó las cepas francesas...1ra. Parte", dimos cuenta en un brevísimo relato – medimos el interés del lector, su tiempo y la amenidad de la lectura – sobre el origen de los apellidos del vino en el espectro de la economía chilena que comenzaba a despertar el interés del Viejo Mundo. Pero, a la recíproca de esta preferencia de Chile, ¿Qué motivos alentaban a Europa en favor del territorio chileno, que facilitó el éxodo de sus mejores técnicos? Acción y reacción: A mediados del siglo XIX Europa comienza a sentir en su propio territorio la oleada de nacionalismo que América estaba superando ya con las declaraciones independentistas del poder español. Los focos de rebelión tuvieron su expresión máxima en Alemania. Chile en cambio, ya estaba construyendo una transición política y social precisamente desde el 1 de enero de 1.818, fecha en que declaró oficialmente la emancipación del gobierno de España. El estudio de este período de la historia de Chile es importante conocerlo, porque la influencia de esos acontecimientos dieron origen el posterior encuentro de una sociedad equilibrada. 

El resultado de estos movimientos históricos en Europa y América alentó la formación en Chile de una clase de empresarios, dirigentes, políticos y académicos, de una particularidad única en Latinoamérica. Sólo al efecto del análisis que nos ocupa, vamos a decir que ese empresario que nació con las condiciones óptimas de su país, comenzó a mirar a Europa, y en el caso de la vitivinicultura, despertó un muy justificado sentido de imitación del manejo de la misma e incluso de sus particularidades sociales. Aquí está la clave del por qué surgen y se afianzan los apellidos que señalamos en nuestra primera nota, imbuidos de una filosofía liberal que coincidía después con Argentina incluso, durante el gobierno del intelectual Domingo Faustino Sarmiento. Aquí confluyen las dos historias principales del vino en Latinoamérica – Chile y Argentina - que no desarrollaremos por razones de espacio. Pero sí relatamos los hechos que enhebran los acontecimientos incluso de nuestros días. Como respuesta a este proceso, el empresariado chileno materializó casi con un valor mimético costumbres, vivencias y experiencias que giraban (giran en realidad) en torno a la vitivinicultura. En la práctica hace suyo la ya en esa fecha el concepto de terroir, según la filosofía francesa: lugar físico de cultivo de la vid, elaboración del vino, embotellado y distribuido desde un punto concreto: los ChateauxCastillos – que curiosamente, hoy está replicando exactamente en todos sus detalles la misma China, con su irrupción exitosa en el mundo del vino. Pero definamos el comienzo con otro interrogante y su respuesta: ¿Quién o quienes introdujeron por primera vez la cepas francesas en Chile? Hay testimonios que corroboran este dato: El primer francés que trajo las primeras estacas fue el científico Claudio Gay, contratado por el gobierno de Chile antes de 1850; y el primer empresario nacional que trajo de Francia a los enólogos de esa nacionalidad para trabajar sus viñedos, fue don Sylvestre Ochagavía, en el año 1851.

La próxima nota: Terror: la filoxera invade el terroir – 3ra. Parte.

Primera Parte Publicada: Como Chile salvó las cepas francesas del ataque de la plaga de la filoxera


 

Ultima vez modificado Martes, 27 Febrero 2018 09:52