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El coronavirus es un misterio, como nuestro futuro.

Jul 24, 2020

Valle de Guadalupe

Fotografía: The Conversation

Hay que reconocer que en estos días el tema del coronavirus es excluyente en todos los medios del mundo. Ninguna redacción se puede substraer a la noticia, las estadísticas o a un ensayo de murciélagoanálisis de algun episodio  en particular, pero todo y todos, estamos inmersos en un debate que muchos reconocemos será decisivo para el futuro mismo de la humanidad.

Y precisamente este es un punto de ésta nota donde el objeto y el análisis se entrecruzan como ligados imanentados por atracciones irrenunciables.

Y si este bicho no tiene la culpa...¿estaremos en otro problema? En inglés (tradúzcalo)     


Y esto es así, porque lo que algunos imaginaron uno mas de los accidentes de la naturaleza, vinculados a la salud del mundo, tendría necesariamente que ser pasajeros, y el alivio vendría posteriormente como ocurrió en otras circunstancias. Citar el caso de la fiebre aviar por ejemplo, es un recurso al que se vuelve casi con optimismo: "...cuando pase esto lo vemos", decían algunos con un optimismo radiante. O si nó, recurriendo a una frase de moda absoluta se suelta hoy: "ahora con la nueva modalidad....".

Lo cierto es que la Pandemia no pasa, y la nueva modalidad nunca explicada, pareciera que cuenta con pocos intérpretes para explicarla. Así también hay que pensar en el modo y las formas de encarar otros recursos de mayor credibilidad para darle certeza a los proyectos.

Bodegas y Viñedos de Chile

Lo que sí podemos estar seguro es que el covid-19 sigue arrasando campo arado, una y otra vez, poniendo en evidencia cada vez más que lo aprendido con esta pandemia en realidad se sintetiza en un frase: "El coronavirus es un misterio". Y nada causa mas pánico que la posibilidad de la muerte en plena conciencia, sin saber siquiera quien y cómo es el criminal que le ataca.

Peste bubonica en Londres

Peste bubónica en Londres año 1664, retratada por el pintor Pieter Brueghel

También debemos tener a estas alturas en claro que el futuro del planeta, el futuro de quienes sobrevivan, el mañana que iluminará el día del sol radiante, ya no será nunca como el que supimos vivir en el pasado. Y es aquí donde todas las esperanzas, todas las previsiosnes y todos los planes tienden a derrumbarse. No importa, asumiento la realidad como la única verdad es como se reiniciará el otro futuro de este viejo mundo.

Hoy todo el planeta sabe que el coronavirus mata. Intuye que algunos pueden salvarse con una eventual vacuna, lo que nadie puede afirmar, en ningún lugar del mundo, ni en la cátedra ni en la calle, ni en los medios ni en los hogares, es cómo será el futuro que nos espera.

Esta vez toda la población del mundo espera una victoria, sin tener conciencia  cuál es el territorio que quedará para que los victoriosos celebren. Porque lo cierto es que una vez que se consume la etapa de la lucha contra el virus, la población mundial esté vacunada y el ritmo del planeta entre nuevamente en órbita, el mundo nos presentará su peor cara: la de la reconstrucción después de una tremenda batalla con un enemigo invisible, inasible, insensible que habrá sido el motivo de destrucción de prácticamente todo lo que la humanidad construyó a partir en 8.000 años de historia (es un cifra, nada mas, pueden haber sido muchos mas).

Italia decepcionada

Italia decepcionada: Cuando empezó la crisis los italianos buscaron ayuda: Ninguno de sus socios de la UE respondió, y el FMI se mantuvo al margen. El recuerdo de los italianos es el patrullaje de las calles por médicos extranjeros, pero ninguno enviado desde países vecinos. Comentaristas la catalogaron como un país candidato a seguir el ejemplo del Brexit inglés.

Solo para tener una idea: En España - y no es el único caso - desapareció toda una generación de mayores de 75 años. 41.301 en total. Así España puede contabilizar la pérdida de una parte de su memoria mas inmediata. A propósitoi de España: Este país, el más castigado por el coronavirus en Europa, se prepara para el futuro que esperan: invertira la suma de1.497,6 millones de euros en Formación Profesional, tendiente a restituir competitividad a la clase trabajadora y especializada dentro de la Unión Europea.

Bodegas y Viñedos de Chile

Así, en términos parecidos, habrá que construir en el mundo, en base a un plan económico, para diseñar un planeta que necesita repasarse después del largo desequilibrio impulsado por los intereses contra el medio ambiente, con nuevas experiencias de enseñanza, y algo aún más dificil: recuperar una cohesión social que incluya a todas la razas, todos los credos y todos los niveles sociales y etarios, incluso con valores nuevos, y tal vez, en medio de fuerzas contrapuestas en planos diferenciados precisamente en lo social, político, económico y religioso.

Y en todos los países.

Porque de lo que si estaremos todos seguros, es que de esta guerra nadie se quedará con territorios que no le pertenecen, porque eso desataría la realidad del apocalipsis. No es poca cosa, es el todo. Habrá que reconstruir el mundo, y no en siete días. Casi una obra desesperanzadora.

Entonces, desde este reconocimiento, y revelándonos todos como responsables del desastre podremos aspirar a un futuro distinto, o en el "Futuro que elegimos", como escribe en su libro la diplomática Cristiana Figueres. O en una educación universal, gratuita, creativa  y abarcativa, como la que ideó el mentor de Khan Academy.

¿El retorno a la Utopía? No. Definitivamente el retorno a la realidad, asumida a un alto costo, RB

Editado en la Redacción de Diario del Vino, Estado de Baja California. México.. 

Ultima vez modificado Domingo, 26 Julio 2020 19:30