25 de Mayo sin grietas; la cerramos con vino, hermano.

May 21, 2019

Hoy quiero hablarte de algo especial. Sólo para vos. Estés donde te encuentres. Me encantaría que estuvieras en tu patria (¡A quien no!, ¿no es cierto?) pero bueno. No siempre se puede lo que se quiere. Entonces permitime que use este lenguaje que vos y yo aprendimos a disfrutar bajo la Cruz del Sur. No...no va a ser largo, no te aflijas, aguantame un poquito nomás varón... quiero hablarte de Revoluciones, en realidad hoy de una sola. Ya veremos mas adelante, pero eso es otra historia. Te quiero recordar aquella que conocimos juntos en un librito manoseado de escuela primaria. Te quiero hablar de la Revolución de Mayo.

 Plaza de Mayo

En realidad lo que nos vendieron como Revolución, de revolución tenía poco y nada. Hoy vos y yo podemos referirnos a ella como un paseo cordial. Lo jodido fué la llovizna, pero qué bueno fué encontrarnos para algo en común... para construir algo nuestro, definitivo, en aquella ciudad bajo la Cruz del Sur que después lenguaraces desmedidos la señalaron como "la ciudad del rio color de león". Mirá que son terribles los poetas: siempre vivieron en una nebulosa, pero ayudaron. Ayudaron a imaginar algo bueno, simple y puro, como aquel que - sorprendido - despertó un dia, miró alrededor, llamó a su madre y le dijo: Mama..."a mí se me hace cuento que Buenos Aires haya sido fundada, la juzgo tan eterna como el aire y el agua" (1). Claro que al tiempo entró en razones y proclamó emocionado urbit et orbi,: "los argentinos descendemos de los barcos". 

The Responsible

Y fué cierto... es cierto. Desde entonces, millones descendieron de los barcos juntos al rio color de León y a todos les dimos la bienvenida: A muchos de sus hijos les enseñamos a leer, recuerdas... que plato. No teníamos maestros. Entonces alguien que tenía poder llamó a otros muchos para que le ayudaran a educar a los recien llegados, y de paso educarnos con ellos. Para eso inventó aquellos que los chascarrillos de impotencia los tildaron como "maestros flor de ceibo". Pero producto de esos "maestros flor de ceibo" (2) somos nosotros, todos... vos, yo, el vecino, muchos industriales, hacendados, ganaderos, profesionales, bodegueros... bodegueros..¡mirá vos! ¡Qué nos puede separar si todos mamamos las mismas cosas!  Judios, alemanes, polacos, italianos, ucranianos, franceses...

Bodegas de Mendoza
Bodega Vila

Fuimos muy felices... hasta que aparecieron otras revoluciones, no tan románticas ni tan pacíficas. Para entonces ya estábamos educados...Y entonces apareció el monstruo de la grieta. Pero no... no te vayas. No voy a hablar de ella. Hoy voy a celebrar con vos, con un vino en la mano... o te gusta un champagne, ¿como lo tomás el vino? ...con agua? Ja... sos mas viejo que la escarapela entonces. Pero tomalo como quieras, yo te acompaño.

Salud, por un Felíz Dia de la Patria para todos (incluyendo todas of course). De las otras revoluciones vamos a hablar algún día pero allá, en Buenos Aires, en el Chaco o en Mendoza si querés. Ahí si podremos analizar cuando y quién desató la furia de "la grieta". Chau, che.

Ah... ¡casi me olvido! Abajo hay un regalo para vos. Es un poco nostalgioso... ¿te animás? Escuchalo.

Ricardo Eulogio Brizuela
Director de Diario del Vino

Este artículo fué escrito en la Redacción de Diario del Vino de Ensenada, Baja California, México. Corrección y edición final en España.
Cualquier observación sobre el mismo escribir a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..
Referencias

1) El poema que se cita en la nota se llama Fundación Mitica de Buenos Aires. Lo escribió Jorge Luis Borges, argentino (1899-1986).
2) La flor de ceibo es la flor nacional argentina.

 

Ultima vez modificado Martes, 28 Mayo 2019 19:28